4/20/2015

El disputado voto latino, decisivo en la victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales de 2008 y 2012 en Estados Unidos (EU), volverá a ser crucial en 2016, con dos aspirantes de origen hispano, Marco Rubio y Ted Cruz, y otro “latino honorario” como Jeb Bush a punto de lanzar su candidatura.

De acuerdo con analistas y expertos políticos, los hispanos que acudan a votar en las elecciones de 2016 se guiarán por programas y propuestas que les ayuden, y no por los apellidos de los candidatos.

“Éstas van a ser las elecciones más emocionantes que se han producido en mucho tiempo en Estados Unidos, en cuanto al papel del voto hispano”, aseguró Adam Segal, director del Proyecto del Votante Hispano de la Universidad Johns Hopkins, situada en Washington.

Política en Estados UnidosSegal fundamentó esta afirmación, en primer lugar, en la presencia “sin precedentes de una representación tan asombrosa de latinos o candidatos con experiencia hispana en Estados Unidos”, como es el caso del ex gobernador republicano de Florida Jeb Bush, un “latino honorario” casado con una mexicana que habla español y “unos hijos que se identifican con la cultura latina”.

Además, prosiguió, los senadores también republicanos Marco Rubio y Ted Cruz son “latinos que proceden de diferentes ámbitos sociales y representan la diversidad de esta comunidad”.

En la misma línea abundó Luis Fleischman, profesor de Política de la Florida Atlantic University, quien avanzó que las próximas elecciones van a suponer un salto cualitativo en el poder de decisión de los ciudadanos estadounidenses de origen hispano.

Fleischman apuntó que muchos latinos votarán por primera vez y lo harán concienciados por una creciente opinión pública favorable a la implementación de una reforma migratoria integral, única solución a largo plazo para millones de indocumentados que viven en el país y que, sin embargo, ha contado con la oposición furibunda del Partido Republicano.

Respaldaron a Obama

La batalla entre los candidatos republicanos y demócratas por el voto de los electores hispanos promete ser tensa, larga y dura, con los primeros intentando cerrar la enorme brecha abierta en las dos últimas elecciones presidenciales.

Si buena parte de las elecciones de 2008 y 2012 se cimentaron en la importancia del voto latino, que respaldó en 75% a Obama en su reelección, los republicanos no están dispuestos a que esta debacle electoral se repita de nuevo en 2016.

CLINTON, LA PRINCIPAL OPCIÓN DEMÓCRATA

La candidata demócrata Hillary Clinton, que suena como la principal opción del Partido Demócrata, ha realizado una clara y poderosa apuesta por captar, desde hace años, los intereses de la comunidad latina en la Unión Americana.

“Clinton cuenta con importantes individuos y organizaciones que han desempeñado un papel enorme a la hora de incrementar la atención sobre los hispanos en las últimas dos décadas”, y ella misma, resaltó Adam Segal, director del Proyecto del Votante Hispano de la Universidad Johns Hopkins, “ha conectado a un gran nivel con hispanos, hasta el punto que muchos miembros de su equipo de campaña” son de este origen.

Los candidatos republicanos y demócratas saben que, con un récord de 11.2 millones de votantes latinos en las elecciones presidenciales de 2012, esta comunidad resulta “aún más decisiva”.

Así opinó Jorge Luis López, uno de los principales donantes y asesor de la campaña electoral del cubano-estadounidense Marco Rubio (Miami, 1971), de quien destacó su carácter “bicultural”, un político joven que, precisó, “no sólo representa el mundo real de los hispanos, sino que lo refleja”.

Pero, a juicio de Fernand Amandi, de la firma encuestadora Bendixen & Amandi International, la comunidad latina prestará mayor atención, antes que “a un apellido hispano”, a los programas y propuestas que les beneficien.

Apoyan a quienes les ayudan

Tanto Marco Rubio como Jeb Bush y Ted Cruz, republicanos, defienden posturas políticas que “los colocan fuera de la corriente general de opinión” de esta comunidad, por lo que tendrán que realizar un gran esfuerzo para captar el voto latino.

“Definitivamente —apuntó Fernand Amandi, de la firma encuestadora Bendixen & Amandi International— los hispanos darán su apoyo a quienes les ayudan, antes que a quien tiene un apellido hispano”.

El sentir general es que el “voto latino puede ser más decisivo que nunca” en las elecciones presidenciales de noviembre de 2016, una cita con las urnas a la que están llamados más de 23 millones de electores de origen hispano.

Un dato revelador de la explosiva integración política de los hispanos lo reflejan las estadísticas del Centro Pew Research, en la que se contabiliza un aumento de 19.5 a 23.3 millones en el número de latinos elegibles para votar entre 2008 y 2012, lo que representa un incremento de 19 por ciento.

VAN POR LA PRESIDENCIA

Ya perfilados rumbo a 2016

Hillary Clinton, Partido Demócrata

Hillary Diane Rodham Clinton promueve la misma reforma migratoria que impulsó Barack Obama en la campaña presidencial 2008, pero que todavía no se aprueba. Su propuesta incluye orientación hacia la seguridad fronteriza, verificación de empleo y un camino para sacar de las sombras a la mayoría de los 11 millones de indocumentados. Ha dicho que el sistema de inmigración no debería perjudicar a las familias que son separadas por las redadas de la Oficina de Inmigración y Aduanas.

Ted Cruz, Partido Republicano

Rafael Edward “Ted” Cruz, favorito del sector más radical de la derecha —el Partido del Té— se opone no sólo a la política migratoria de la Casa Blanca, sino también a la de los republicanos de la Cámara de Representantes por considerarlas una “amnistía”. Su posición de línea dura contra los inmigrantes indocumentados se extiende a su rechazo al propio plan migratorio de los republicanos de la Cámara de Representantes, que busca legalizar a millones de indocumentados.

Rand Paul, Partido Republicano

Randall Howard “Rand” Paul ha señalado en su discurso: “No vamos a deportar” a los millones de inmigrantes que ya se encuentran en Estados Unidos y ha declarado su intención de “sacar de la penumbra” a los trabajadores indocumentados “para que se conviertan en contribuyentes y sean miembros de la sociedad”. Recomienda a su partido que apoye una reforma migratoria, aunque no mencionó si debe incluir la obtención de la ciudadanía, punto que los conservadores tachan como una amnistía.

Marco Rubio, Partido Republicano

Marco Antonio Rubio ha defendido un plan migratorio que, según afirma, podría contener la opción de la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados que llegaron sin autorización legal o que excedieron su permanencia como visitantes en la Unión Americana, pero insiste en que la propuesta no incluye una “amnistía”. Ha recomendado a los inmigrantes que quizá les sea más fácil regresar a sus países de origen y comenzar desde cero el proceso que aprovechar el trámite que él propone.// Informador (MX)

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