8/08/2014

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos elevaron ayer  al máximo su nivel de alerta médica por el brote de ébola, lo que implica una mayor movilización de recursos y personal.

El "nivel 1” está reservado para las emergencias sanitarias graves y, según la propia agencia gubernamental, responde a la posibilidad de que el brote se extienda, sobre todo después de la repatriación desde África, continente afectado con más de 900 muertos desde marzo, de dos  médicos estadounidenses.

  Sin embargo, más allá de la virulencia africana del brote de esta enfermedad (un tipo de fiebre hemorrágica que se transmite únicamente por los fluidos corporales y cuyo vector es el macaco rhesus  detectado en la década del 70), llama la atención que Estados Unidos haya autorizado el uso de un medicamento experimental llamado ZMapp, suministrado a los  médicos estadounidenses que se infectaron en Liberia, mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) no encuentra el mecanismo para frenar la epidemia en el territorio africano.

Los dos estadounidenses, Kent Brantly y Nancy Writebol, se contagiaron de la enfermedad mientras trabajaban como voluntarios en el tratamiento de pacientes con ébola para la organización Samaritan’s Purse.

Epidemias en el mundoLos casos de esos dos galenos y el del religioso español Miguel Pajares, expatriado a su país, quien será internado en aislamiento en un hospital de Madrid y podría recibir un tratamiento especial con ZMapp, contrasta con la desesperación africana.

El fármaco en cuestión es todavía un medicamento experimental que aún no se ha probado con efectividad en humanos.

Es decir que Nancy Writevol y Kent Brantly, probablemente ante las crudas expectativas de supervivencia que ofrecía su diagnóstico, se arriesgaron con un medicamento al que todavía le faltan años de pruebas de seguridad y ensayos clínicos.

Bruce Johnson, presidente de la organización con la que ambos viajaron a África, dijo  en una rueda de prensa que la decisión de utilizar este medicamento fue tomada por los pacientes, sus familias y los médicos.

Sin garantías... por ahora

Por su parte, Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas estadounidense, se apresuró a señalar que "aunque el fármaco podría haber funcionado en ellos dos, no hay garantía de que pudiera funcionar igualmente en más pacientes. Tampoco tenemos información sobre posibles efectos secundarios”. De hecho, la mortalidad de los pacientes contagiados puede llegar hasta el 90%

En cualquier caso, y visto que las alternativas son más bien escasas, en Liberia ya se están manteniendo reuniones para saber si ellos también podrían conseguir el ZMapp. Funcionarios del país -que ya lleva a sus espaldas 516 infectados y 282 fallecidos por el virus- se reunirán  con la OMS para ver si esto es posible.

A todo esto, Tom Frieden, director del CDC, insistió en que  "lo más importante del ébola es que sabemos cómo detenerlo: encontrar pacientes, aislarlos y cuidarlos y seguir estrictamente los controles de infección en los hospitales, y hacer esas cosas de forma meticulosa”.

Sea como fuere, en EEUU  el  CDC actualizó  el ZMapp, producido por la firma biofarmacéutica estadounidense Mapp, cuyas primeras pruebas en los médicos infectados con ébola son auspiciosas de momento.

SOS ébola

Epidemia  La Organización Mundial de la Salud (OMS) registró hasta ayer 1.711 contagios, 932 de ellos mortales, en Liberia, Sierra Leona, Nigeria y Guinea Conakry, país este último donde comenzó el brote, el pasado 22 de marzo. 

Origen El virus del ébola, uno de los más mortíferos que existen, se detectó   en 1976 en dos brotes simultáneos ocurridos en Nzara (Sudán) y Yambuku (República Democrática del Congo, entonces Zaire). La aldea donde se produjo el segundo de ellos está situada cerca del río Ébola.

ZMapp: el medicamento que podría curar el ébola

Agencias / Washington

  El medicamento ZMapp es una combinación de tres anticuerpos monoclonales "humanizados”, producidos en un grupo de plantas en el género Nicotiana, y que combaten  los virus invasores fijándose en los antígenos de las células.

El Instituto de Investigación de Enfermedades Infecciosas del Ejército, con sede en Frederick (Maryland), hizo  pruebas con macacos rhesus infectados con el virus del ébola y tratados con la mezcla de medicamentos. Según un informe publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (2012), dos de los animales tratados una hora después de su exposición al virus sobrevivieron.// Página Siete (BO)

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