11/02/2012

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Todo empezó con el escándalo Watergate en 1972. Mort Berkowitz era un joven activista que, indignado con el escándalo de escuchas del equipo de Richard Nixon, decidió fabricar sus primeras chapas de protesta. Durante la campaña de las elecciones de 1976, en las que ganó Jimmy Carter, su iniciativa ya se convirtió en un negocio y desde entonces “predice” al vencedor de las elecciones en Estados Unidos. Hoy este hombre vende decenas de miles de chapas cada vez que hay elecciones presidenciales en Estados Unidos.

“Vendemos en una decena de estados, en los estados clave. Generalmente, te haces una idea sobre quién saldrá triunfante finalmente según el número de chapas que vendas de cada candidato”, explica Berkowitz a lainformacion.com.

El blog de Estados UnidosEl pájaro amarillo de Barrio Sésamo, Paco Pico (Big Bird); la cadena de televisión pública, PBS; o la “carpeta [archivador] lleno de mujeres” de Mitt Romney son los grandes protagonistas de las chapas que Berkowitz está vendiendo entre los demócratas.

El pájaro Paco Pico de Barrio Sésamo es uno de los grandes triunfadores en estas elecciones.

Todas ellas aluden a las grandes meteduras de pata del candidato republicano en los debates televisados con Obama. En uno de ellos, Romney argumentó que retiraría dinero estatal a la cadena pública aunque le gustara mucho Paco Pico, pues Barrio Sésamo es un programa de la PBS. “No decepciones a Paco Pico”, pide ahora una de las chapas triunfadoras de esta temporada electoral.

En otro debate, el candidato republicano argumentó que cuando era gobernador de Massachusetts quiso hacer un gabinete igualitario. El método, sin embargo, para encontrar mujeres no gustó demasiado: pidió referencias para encontrar mujeres válidas y basó su decisión en “una carpeta llena de mujeres”. Las votantes demócratas pueden llevar ahora en su solapa una declaración de principios: “No soy una carpeta, soy una mujer. Y voto”.

Las chapas que más éxito han tenido en el bando republicano son “aquellas que sean positivas con respecto a Romney, en vez de anti-Obama”, detalla Berkowitz.

Es este empresario neoyorquino, dueño de una empresa de eventos y publicidad, quien idea cada lema y diseño de su exitoso producto estrella. Después transmite sus propuestas a los diseñadores con los que trabaja y así nacen estos elementos propagandísticos. Este año hay 800 tipos distintos.

No los vende online, sino que utiliza la venta al por mayor –“excepto algunos coleccionistas”- a las sedes centrales de las campañas en los distintos estados.

Los demócratas tienden a comprar más chapas que los republicanos

En el estado clave de Ohio, cuyo ganador suele coincidir con el vencedor a nivel nacional, Berkowitz predice una clara victoria demócrata: “A Obama le está yendo mucho mejor en Ohio que al candidato republicano. Un 70% de las chapas que vendemos allí son demócratas. Eso no significa que Obama vaya a obtener el 70% de los votos, pero yo preveo que ganará allí”.

“Hay algunos estados donde a Romney se le da mejor, o se acercan más [las ventas de chapas de uno y otro candidato], como en Iowa. Pero como los demócratas tienden a comprar más chapas que los republicanos, tiene que haber una ventaja importante de un partido sobre otro para que yo pueda predecir [lo que va a suceder]”, explica este particular analista político.

En Florida, por ejemplo, las ventas están más igualadas (55%-45%) y Berkowitz admite que con un margen tan estrecho “sería mucho más difícil predecir que Obama ganará allí”. En Texas, cuenta, seis de cada diez chapas vendidas son pro Romney. “No hay duda de que Romney ganará en Texas”, asegura.

La mitad de las chapas de Berkowitz se venden en Nueva York y California. En este último, la balanza se inclina de nuevo a favor de Obama, con un 65% de chapas pro demócratas vendidas.

El contagioso ‘Yes we can’ de Barack Obama en su primera batalla por la Casa Blanca tampoco ha llegado al mundo de las chapas. Este año Berkowitz ha vendido en torno a 120.000 chapas, pero cuenta que el interés en ellas se despertó solo tras las recientes convenciones de ambos partidos, cuando se declaró oficialmente a cada candidato. Por el contrario, recuerda que con las elecciones de 2008, la gente empezó a comprar chapas con un año de antelación.

“A lo mejor Obama no gana en el voto popular, pero sí en el voto electoral”

Aún así, asegura que este año ganará Obama. Ha vendido entre 80.000 y 90.000 chapas demócratas frente a unas 35.000 republicanas. “A lo mejor [Obama] no gana en el voto popular, pero sí en el voto electoral”, apunta. Se refiere al sistema de elección estadounidense, donde finalmente cuenta quién obtiene la mayor parte de los estados por encima del número total de votos que recibe cada candidato.

Afirma que, desde 1976, sus chapas solo le han fallado una vez. Fue en 1988, cuando él apostó por el demócrata Michael Dukakis pero venció George Bush (padre). Hasta 2008 continuó sus predicciones acertadamente, veinte años sin errar. El 6 de noviembre comprobaremos si el ‘vidente de las chapas’ vuelve a acertar.

Una pena que Berkowitz no hiciera chapas sobre la burbuja inmobiliaria, los bancos y los mercados hace unos años. Quizá su particular bola de cristal nos habría puesto sobre aviso.// la información

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